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Indicadores Económicos de la República Argentina

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ANALISIS Y TENDENCIAS

LA ECONOMIA ARGENTINA EN EL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2007

La economía argentina continúa exhibiendo en el segundo trimestre de 2007 indicadores macroeconómicos sólidos, con perspectivas alentadoras para lo que resta del año. La reducción del desempleo, la recuperación de la inversión, el elevado superávit fiscal, el sostenimiento de una cuenta corriente positiva y la acumulación de reservas han persistido durante el segundo trimestre de 2007. Las recientes turbulencias exhibidas por el escenario externo no repercutieron sobre el crecimiento económico, ni afectaron los equilibrios macroeconómicos básicos.

Luego de crecer a un ritmo de 8,0% interanual en el primer trimestre de 2007, se produjo una aceleración en el segundo trimestre a 8,7%, con un crecimiento desestacionalizado respecto del primer trimestre de 2,1%, una expansión trimestral que se asemeja a los mejores trimestres de crecimiento del PIB de los últimos años. En el primer semestre del año el crecimiento acumula un 8,4% interanual, levemente inferior al 8,5% registrado en todo 2006.

En el segundo trimestre de 2007 los servicios exhibieron una mayor contribución a la expansión, al crecer un 8,5% interanual, mientras que los bienes lo hicieron al 7,7%. El sector primario exhibió en el mismo período una aceleración en su ritmo de crecimiento interanual, que se sitúa en 13,4%. La industria sigue exhibiendo un buen desempeño y creció 6,5% interanual en la primera mitad del año, una tasa algo inferior a la observada el año pasado. Entre los servicios, se observan aceleraciones en Transporte y Comunicaciones, que creció un 13,3% interanual en la primera mitad del año, en Comercio (11,3%) y también en la intermediación financiera, que se expande a una tasa de 18,6%. Los servicios públicos, incluidos en el sector de Suministro de Electricidad, Gas y Agua, acompañan el crecimiento de la economía y observan un alza de 5,5% en el semestre.

Desde el punto de vista de la demanda agregada, como en los últimos cuatro años, en el segundo trimestre la inversión volvió a ser el componente con mayor tasa de crecimiento, al crecer un 13,1% interanual, dando lugar a un nuevo incremento de la tasa de inversión, que en los últimos cuatro trimestres representa el 22,0% del PIB en términos reales. Para el resto del año se espera que la tasa de crecimiento de la inversión continúe siendo mayor a la del producto.

El consumo privado se aceleró en el segundo trimestre, producto de la recuperación del empleo, los salarios y los haberes jubilatorios, y creció un 8,7% interanual, al mismo ritmo que el producto.

El crecimiento de la actividad económica y las políticas de ingreso continúan repercutiendo positivamente sobre los indicadores sociales y laborales. La sostenida demanda de trabajo sumada a una oferta que se mantuvo prácticamente constante redundó en una tasa de desocupación que por tercer trimestre consecutivo se ubica por debajo del 10%: en el segundo trimestre de 2007 la tasa de desempleo fue de 8,5% (total aglomerados), 1,9 puntos porcentuales inferior a la de un año atrás. La subocupación también experimentó una reducción, de 12,0% a 10,0% en idéntico lapso de tiempo. El ritmo de reducción de la desocupación y la subocupación es similar en el GBA y en el interior del país, y también es balanceado en términos de las distintas actividades productivas. La tasa de empleo marcó un nuevo récord para los primeros trimestres de cada año (41,7%).

Continúa la tendencia a la reducción de la desigualdad de ingresos, tal como viene ocurriendo desde el año 2003. Durante el primer trimestre de 2007 dicha tendencia se vio reflejada a través de una nueva caída del Coeficiente de Gini en 0,4 puntos porcentuales en un año, indicador que pasó de 49,4% a 49,0%. También se observa una contracción de la brecha de ingresos: tomando las medianas de los tramos extremos de la distribución del ingreso, la relación pasó de 26 hace un año a 23 en la actualidad, y en términos de ingreso promedio, esta proporción se redujo de 36 a 30.

Las cuentas públicas observan en el segundo trimestre un sostenido superávit primario y financiero para los últimos doce meses del orden del 3,8% y 1,8% respectivamente. Los ingresos tributarios exhibieron en el segundo trimestre un crecimiento interanual que sigue superando por amplio margen al producto nominal (28% versus 21%), síntoma de que continúan descendiendo a buen ritmo los niveles de evasión y elusión impositiva.

Los gastos de la Nación exhiben una tasa de crecimiento anual de 40%, asociada a mayores erogaciones en infraestructura física y social. En particular, se destaca el aumento de los recursos destinados a la seguridad social, tanto por una mayor cobertura previsional (1,3 millones de nuevos beneficiarios) como también por incrementos en los haberes.

Los precios al consumidor en el segundo trimestre exhibieron un alza de 1,8% con respecto al trimestre inmediato anterior, y alcanzan un 8,8% interanual a junio. El IPC Resto se ubica algo por encima en términos interanuales (9,7% a junio), debido a que los precios estacionales y los regulados observan incrementos inferiores al resto de los precios. Tanto el IPC Nacional como el IPI del consumo privado mantienen alzas en torno al 10% interanual. Sin embargo, el IPIM exhibió cierta aceleración en lo que va de 2007, en parte como consecuencia del continuo aumento de los precios internacionales de las materias primas, aunque también del alza de algunos precios industriales. En el segundo trimestre los mayoristas crecieron un 5,2% respecto del primero, y se ubican en 9,3% a junio en términos interanuales.

En el segundo trimestre de 2007 el saldo de la Cuenta Corriente fue de US$ 2.214 millones, lo que significó una reducción de US$ 298 millones (-11,9%) respecto a igual período de 2006, contracción que se explica enteramente por la reducción del saldo comercial. La cosecha récord correspondiente a la campaña 2006/2007 (94 millones de toneladas) comenzó a reflejarse en las exportaciones a partir de una aceleración del ritmo de crecimiento de los volúmenes exportados tanto de primarios como de MOA. La Cuenta Corriente completaría en 2007 su sexto año consecutivo con un resultado superavitario. Luego de sumar en 2006 un saldo positivo de US$ 8.053 millones, alrededor del 3,5 % del PIB, este año el mismo excedería levemente el 3,0% del PIB.

El saldo de la Cuenta Capital y Financiera fue de US$ 3.589 millones en el segundo trimestre, casi cinco veces el saldo del mismo período de 2006, consolidando de esta manera la tendencia a la mejora de la cuenta insinuada tras el elevado saldo del primer trimestre (US$ 3.060 millones). Este fenómeno estuvo asociado principalmente al aumento del financiamiento del comercio exterior y al dinamismo del ingreso de capitales del sector privado. El saldo de la Cuenta Capital y Financiera en términos del PIB se sitúa en alrededor de 4 puntos para los últimos cuatro trimestres. Durante el segundo trimestre de 2007 se mantuvieron sin modificaciones sustantivas los principales lineamientos de la actual política monetaria. La expansión monetaria originada por la intervención del BCRA en el mercado de cambios fue compensada en un 70% mediante la colocación de Letras y Notas del Banco Central, y en alrededor del 10,0% por las compras del Sector Público. Consecuentemente, se observó un nuevo incremento en el stock de reservas internacionales, que ascendió a US$ 43.157 millones a fines de junio.

En el sistema financiero los depósitos totales se expandieron en el segundo trimestre al 24% anual, y representan un 20,3% del PIB, mientras que el crédito lo hizo en un 37%, de modo que el financiamiento al sector privado representa un 10,6% del PIB. En un contexto de holgada liquidez de las entidades, las tasas pasivas subieron punta a punta en el segundo trimestre 12,5 puntos básicos, mientras que las tasas de interés activas a la producción observaron una reducción de aproximadamente un cuarto de punto porcentual en el trimestre.

Fuente: Ministerio de Economía de la Nación

PRIMER TRIMESTRE DE 2007
 
El año 2007 comenzó exhibiendo tendencias similares a las observadas en los últimos cuatro años. Se mantiene un ritmo de crecimiento económico elevado y sostenido en el tiempo;continúa la tendencia a la mejora de la situación social, asociada a los indicadores de empleo e ingresos; y se sostienen tanto el superávit fiscal como los saldos positivos en el sector externo.

La actividad económica se mantiene a tasas muy elevadas. El PIB exhibiría en el primer trimestre una suba cercana al 8%, sustentada por un aumento interanual de la inversión de aproximadamente 15%, casi el doble que el crecimiento del PIB, lo que redundaría en un nuevo incremento en la tasa de inversión de la economía. La aceleración de la inversión se debe al aumento en el gasto en equipamiento, que se refleja en el renovado impulso en las importaciones de bienes de capital observado durante el primer trimestre, que compensaría la desaceleración observada en construcción, consecuencia de problemas climáticos. Mientras tanto, el consumo privado seguiría manteniendo una tasa de aumento en línea con el crecimiento económico.

La industria continúa liderando el crecimiento, y se expande a tasas interanuales cercanas al 7%, lo que se combina con importantes inversiones en varias ramas. Aun cuando en el primer trimestre no se observan todavía sus efectos plenos, la cosecha récord 2006/2007 mostrará en los próximos meses su impacto sobre el producto de la economía. Finalmente los servicios, en especial los privados, estimulados por cierta recuperación de sus precios relativos, están comenzando a responder con aumentos de producción a una demanda robusta. Efectivamente, además de Transporte y Comunicaciones, se está expandiendo con firmeza el Comercio, con tasas interanuales superiores al 10%; los Hoteles y Restaurantes (7,2%) y los Servicios Personales (7,3%).

En el plano social se continúan observando sistemáticas mejoras tanto en el empleo como en los ingresos reales. La tasa de desocupación, luego de alcanzar un mínimo en más de una década de 8,7% en el cuarto trimestre de 2006, exhibió una suba estacional en el primer trimestre de 2007 y se situó en 9,8%, valor que se halla 1,6 puntos porcentuales por debajo del mismo período de 2006. En línea con lo observado a lo largo de los cuatro años anteriores, el empleo pleno sin considerar los planes crece a una tasa superior a la del empleo total, lo que indica una mejora en la calidad del trabajo en términos de una mayor cantidad de empleos genuinos de jornada completa, lo que a su vez indica una reducción en la tasa asalariados no registrados. El crecimiento interanual del empleo formal en el primer trimestre de 2007 fue de 6,3%, al tiempo que los salarios reales experimentaron en el mismo período un aumento mayor al 7% interanual.

El crecimiento sostenido del empleo y la puesta en vigencia del Plan Familias por la Inclusión Social beneficiaron principalmente a los estratos de ingreso más bajo de la población, lo que se vio reflejado en la continua mejora en la distribución del ingreso respecto a años anteriores. La mediana del ingreso real del primer quintil creció un 19,5% interanual en el segundo semestre de 2006, siendo el grupo que mayor recuperación experimentó (no se cuenta aún con información oficial para el primer semestre de 2007). Mientras tanto, el coeficiente de Gini se redujo de un valor de 0,503 en el segundo semestre de 2005 a 0,486 en mismo período de 2006. Finalmente, la brecha de ingreso medio de los tramos extremos se redujo 1,3 veces. Esta mejora en la distribución del ingreso se observó en forma continua, desde el segundo semestre de 2003, en todas las regiones del país.

La situación fiscal se mantiene sólida. El superávit primario de la Nación sigue en torno al 3,5% del PIB si se toman los últimos doce meses sumados al primer trimestre. La reciente aceleración de la recaudación, motorizada especialmente por los fuertes ingresos en materia de Seguridad Social, permitió hacer frente a los mayores gastos previsionales, que incluyen una notoria recuperación de los haberes y el aumento en la cobertura de personas en edad de jubilarse que, por hallarse desempleados durante la década pasada, no lograban contar con los requisitos para tener opción a un haber. La recuperación del haber previsional promedio suma más de un 30% en términos nominales desde marzo del año pasado, mientras que la cantidad de nuevos beneficiarios cubiertos por el sistema creció en más de un millón desde la misma fecha.

Entre las importantes decisiones llevadas a cabo en materia de previsión social, se destaca la reciente reforma previsional, sancionada a través de la Ley N° 26.222, que definió un amplio conjunto de modificaciones que afectan el modo de funcionamiento del sistema, entre las que se destaca la introducción de la libertad de opción de traspaso de régimen de privado a público, vedada por la anterior reforma. La Ley introdujo además otras modificaciones importantes. Entre ellas sobresalen la ampliación del límite máximo de remuneración computable para aportes personales, que pasó de $4.800 a $6.000; el aumento de 0,85% a 1,5% por año de servicio de la Prestación Adicional por Permanencia; y una marcada reducción en las comisiones de las AFJPs, que no podrán ser superiores al 1% del salario.

Tanto la reforma previsional como el "Plan de Inclusión Previsional" sancionado el año pasado significarán en términos fiscales una mayor participación del Estado en la economía. En el primer trimestre se ha producido un crecimiento significativo del gasto en Seguridad Social como consecuencia del aumento de beneficiarios producto de dicha moratoria. En los próximos meses, sin embargo, el fisco comenzará a obtener recursos derivados de los traspasos que se realizaron de manera automática (trabajadores de la educación, nuevos indecisos, afiliados a AFJPs con baja capitalización, más algunos funcionarios). A estos ingresos se agregarán, a comienzos de 2008, los provenientes de los trabajadores que optaron por el Régimen de Reparto Público.

La tasa de inflación sigue mostrando una tendencia a la desaceleración. A marzo, la inflación interanual fue de 9,1%, 0,7pp por debajo de la inflación de 2006, y 3,2 pp menos que el pico interanual de diciembre de 2005 (12,3%). En el trimestre, la inflación fue de 2,2%, 0,7 puntos porcentuales por debajo de la suba del primer trimestre de 2006. Si bien el menor ritmo de crecimiento de los estacionales contribuyó a esta reducción de la tasa de inflación, el IPC Resto (IPC sin estacionales ni regulados), se mantuvo estable alrededor del 10,1%.

Los incrementos de precios observados durante el último año tienen un componente no desdeñable relacionado con la evolución de los precios internacionales de las commodities, cuyo impacto sobre la canasta de consumo de los argentinos es todavía importante, en especial en elcaso de los más pobres. No obstante, la tendencia a nivel mayorista ha sido decreciente, y hace ya varios meses que el índice al por mayor muestra variaciones interanuales por debajo de las del IPC, incluso en el caso de los precios de los productos manufacturados.

Las perspectivas respecto de la evolución de la inflación para los próximos meses son razonablemente alentadoras. Al hecho de que el segundo trimestre muestra típicamente un patrón de menor inflación debe sumarse la atenuación de la suba de los precios internacionales de productos primarios, y la suavización en la suba de los precios mayoristas, que están permitiendo una recuperación de márgenes en el comercio minorista. La desaceleración del IPIM es consistente con las nuevas inversiones en la mayor parte de los sectores industriales, donde no se aprecian en lo inmediato limitaciones en la capacidad productiva.

En materia monetaria y financiera, se destaca la expansión del crédito, que sigue expandiéndose aceleradamente, el mantenimiento de tasas estables, y una nueva mejora en la solvencia del sistema financiero (ver Capítulo Dinero y Bancos). En un contexto en el que el dinero transaccional (medido por M2) viene creciendo algo por debajo del producto, las tasas de interés de la economía se mostraron relativamente estables, aun cuando el BCRA decidió un nuevo aumento en las tasas de referencia de corto plazo (la correspondiente a las operaciones de pase), de 0,75pp. Las tasas pasivas se sostuvieron aproximadamente en los mismos niveles que en 2006, 7,3% para el segmento minorista de los bancos privados. Las tasas activas mostraron un leve descenso en el tramo de los créditos hipotecarios, de 0,8pp, y se ubicaron en torno a 11%. Estos créditos están experimentando un incremento en su maduración, que ya llega a 13 años en el caso de las familias. También se redujo en 1,1pp la tasa para créditos prendarios, que se ubicó en 9,7%. En cambio, se mantuvieron elevadas las tasas destinadas al financiamiento de empresas: los adelantos exhibieron una tasa promedio en marzo de 16,8%, mientras que para los documentos a sola firma el interés se situó en 13%.

Pese a que su participación en el producto es todavía baja tanto en términos históricos como internacionales (aproximadamente un 10,5% del PIB a marzo de 2007), el crédito al sector privado continuó expandiéndose a tasas cercanas al 40% interanual. Si bien se destacaron los préstamos hipotecarios, siguen siendo los créditos al consumo y los prendarios (destinados principalmente a la adquisición de automóviles) los que lideran el crecimiento, con tasas de expansión cercanas al 60% interanual.

La situación del sector externo sigue luciendo positiva, aun cuando en el primer trimestre se observó cierta desaceleración de las exportaciones. El saldo en cuenta corriente podría sostenerse en los primeros tres meses del año por sobre el 3% del PIB si se toman los últimos cuatro trimestres, mientras que el saldo comercial observa un superávit de 1.817 millones de dólares en el mismo período, lo que representa aproximadamente un 3,3% del producto (aún no se cuenta con la estimación oficial). Durante el primer trimestre, se redujo el saldo de la cuenta comercial: las exportaciones crecieron a una tasa interanual de 10,8%, bastante inferior al incremento de las importaciones, cuyo ritmo de creciemiento interanual fue de 24,2% interanual. La suba en los precios internacionales de las materias primas y de las manufacturas de origen agropecuario (MOA) lograron compensar las caídas interanuales en sus volúmenes exportados. Se espera para el segundo y tercer trimestres un fuerte incremento de las cantidades exportadas de estos rubros, teniendo en cuenta los resultados de la cosecha récord (que exhibió cierto retraso debido a las dificultadas causadas por las intensas lluvias).

Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) continuaron exhibiendo un dinamismo notable en el primer trimestre, con tasas de crecimiento interanual de los volúmenes exportados en torno al 15%. Las exportaciones industriales se consolidan como el rubro de mayor avance en los últimos tres años. Las importaciones, por su parte, sostuvieron en el primer trimestre del año tasas de crecimiento del orden del 24,2% interanual, lideradas por una nueva aceleración de las importaciones de bienes de capital y de partes y piezas, que crecieron en volúmenes un 32,8% y un 21,4%, respectivamente. También se observa una tendencia de alza sostenida en las importaciones de bienes de consumo y de automóviles, que treparon a un ritmo de 26,6% anual en el primer trimestre.

Según estimaciones preliminares, la cuenta financiera exhibiría en el primer trimestre del año un nuevo impulso en el ingreso de capitales, impulsado por el elevado nivel de liquidez existente en los mercados internacionales, así como por las expectativas favorables de rentabilidad que genera la actual situación macroeconómica.. Como resultado de la conjunción de las cuentas corriente y financiera superavitarias siguen creciendo las reservas internacionales, que al concluir el primer trimestre superaban en 8.864 millones de dólares el pico máximo anterior ocurrido en el segundo trimestre de 2000, y se situaron en US$ 36.849 millones. Las reservas acumuladas cubren aproximadamente un año de importaciones, y se sitúan cerca del 15% del PIB.

Fuente: Ministerio de Economía de la Nación

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